El “laissez faire, laissez passer” de los honestos en la Argentina.

Sincefavaloro1.jpegramente, hay algo de lo que me he dado cuenta en los últimos tiempos que me inquieta bastante. Mis dudas surgieron luego de haber formado parte, lamentablemente, de una Asamblea Extraordinaria pedida por el Síndico Procurador del Club Náutico Villa Constitución por motivos de suba de cuota. En aquella, pude observar como un grupo de personas a las que lisa y llanamente se le pueden aplicar los motes de “patoteros, inmorales y poco democráticos”, se armaban de discursos retóricos y demagógicos para acarrear a la mayoría de los socios presentes (como uno pasea a su mascota por toda la casa mostrandole comida) a ser adeptos a su forma de hacer política y concepción de la crisis económica que estaba atravesando el club.

Voy a tratar de ser breve en lo que respecta a ambientación: el club anteriormente mencionado había sido manejado por una comisión transparente, decente y que lo había hecho progresar mucho durante sucesivos años, pero, luego de que el país atraviese la gran crisis que tuvo lugar durante el año 2001, y, que el club mantenga la cuota estática hasta el año 2006, comenzaron problemas de números rojos en los cuales había que optar, o por disminuir los servicios y planificaciones de obras y por ende frenar ese desarrollo incesante que el club había vivido en su última década, o por subir la cuota. La asamblea ordinaria (compuesta por los socios) resolvió subir la cuota. Y voilá! La política de nuestro país generoso puso sus manos negras sobre el asunto: organizando una asamblea extraordinaria para rever las decisiones que los mismos socios habían tomado anteriormente; no dejando hablar, a gritos, al tesorero (el problema central era un problema económico), a la asesora legal e incluso al presidente de la institución. Y los pedantes, sonrisa mediante, triunfaron.

Entonces, me pregunté, ¿Por qué? ¿Cuál es la absurda razón que, en nuestro país, permite que los “vivjuan_manuel_belgrano.jpgos” y “criollos” se salgan siempre con la suya? ¿Alguna vez podremos disfrutar de un país gobernado y poblado por los que valen la pena; por los honestos? Y mirando a mi alrededor me di cuenta de que todo funciona así: la política, las instituciones, los negocios, la sociedad civil. Los honestos están, pero no aparecen, no se meten. Ese es el gran error, el hombre honesto prefiere esquivar, no tener que lidiar con ese tipo de incultura, y se equivoca. La única forma de cambiar ésto es participando.

Anuncios

3 Responses to “El “laissez faire, laissez passer” de los honestos en la Argentina.”


  1. 1 Julián mayo 10, 2007 en 1:22 am

    De que vale ser honesto, si la poca dignidad que da esa “honestidad” se contrapone a un mezquino “no te metas”, o “no me meto” o “no me metan”. Honesta es la persona que se es fiel principalmente a uno mismo, y que actúa en consecuencia. Y remarco el verbo “actuar”, porque de eso se trata la mejor de las honestidades, la que se condice con los actos de uno mismo.

  2. 2 gonza julio 22, 2007 en 4:12 pm

    obvio que hay que participar.

    no solo tener principios y actuar en consecuencia, sino tambien participar y preocuparte por el otro. no ser indiferente ante las injusticias es fundamental.

    buen blog. lo encontre de casualidad. seguire pasando.

    adios


  1. 1 pay monthly shopping websites Trackback en agosto 23, 2015 en 12:43 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Información personalísima.

Me han llamado y me llamo Francisco Bracalenti. Soy un melómano incurable que, por las cosas de la vida, se terminó dedicando al estudio del Derecho, a no conformarse con lo ordinario y a remar esa estupidez del mundo que, de ninguna forma, podrá arrebatarle su sensualidad. Para aquellos a los que les interesan las categorías del tiempo y el espacio, puedo conformarlos con decirles que al momento de escribir esto (18 de mayo del año 2007) tengo 19 años y que vivo en la periferia: Villa Constitución, provincia de Santa Fe; de la periferia: Argentina.

Blog Stats

  • 64,792 hits

A %d blogueros les gusta esto: